Qué medir en una web de servicios (y por qué no necesitas cookies para hacerlo)

Qué medir en una web de servicios (y por qué no necesitas cookies para hacerlo)

Las cuatro cifras que dicen si tu web funciona, por qué las visitas no son una de ellas y cómo medirlas sin poner una sola cookie ni pedir consentimiento.

· Marketing

Casi todas las webs de servicios miden lo que la herramienta trae de serie: visitas, páginas vistas, tiempo en página. Son cifras que suben y bajan sin que nadie sepa por qué y que no permiten decidir nada. Si el mes que viene tienes 300 visitas más y ningún cliente más, ¿qué haces con ese dato?

Estas son las cuatro que sí sirven.

1. Cuántas visitas terminan en contacto

La única cifra que importa de verdad: de cada cien personas que entran, cuántas escriben, llaman o piden presupuesto. Es lo que convierte «tengo visitas» en «tengo negocio».

Si esa proporción es baja, el problema no se arregla trayendo más gente: se arregla en la página. Traer más visitas a una web que no convierte es pagar por que más gente se vaya.

2. Por qué página entra la gente

Casi nunca es la portada. En una web de servicios con blog, la mayoría entra por un artículo concreto que responde a una pregunta concreta. Saber cuáles son esas páginas te dice de qué tienes que escribir más, y también dónde merece la pena poner una llamada a la acción.

El error clásico es cuidar mucho la portada y descuidar las cinco páginas por las que entra el 80 % de la gente.

3. Qué buscaba quien llegó

No la palabra exacta —eso ya casi no se puede ver— sino el tipo de necesidad. Quien busca «cuánto cuesta una aplicación a medida» está comparando precios y está cerca de contratar. Quien busca «qué es una API» se está informando y todavía no.

Las dos visitas valen, pero no se les habla igual, y la página que atiende a cada una no debería terminar con la misma frase.

4. Si la página se ve bien en un móvil malo

No es una métrica de marketing, es una de negocio. La mitad de tu público te lee en el metro con dos rayas de cobertura. Si la página tarda cinco segundos, esa persona no se ha ido por tu precio: se ha ido antes de verlo.

Y todo esto sin poner cookies

Aquí está la parte que sorprende: casi nada de lo anterior necesita cookies. Las cookies sirven para seguir a la misma persona entre visitas y entre sitios, que es lo que hace falta para publicidad personalizada. Para saber qué páginas funcionan y cuántas visitas acaban en contacto, basta con contar sucesos sin identificar a nadie.

Una medición sin cookies, sin identificadores persistentes y sin guardar la dirección IP completa no necesita banner de consentimiento, porque no hay almacenamiento en el dispositivo del usuario ni tratamiento de datos personales que consentir. Eso significa tres cosas buenas a la vez: cumples sin esfuerzo, no molestas al visitante con una ventana, y —esto es lo que nadie cuenta— mides al 100 % de la gente en lugar de solo a la que acepta el banner.

Nuestra propia web funciona así: no pone ninguna cookie, ni propia ni de terceros. Si abres el inspector del navegador, la lista está vacía.

Lo que no hay que medir

  • El tiempo en página. Puede significar que el texto engancha o que no se entiende. No sabes cuál.
  • La tasa de rebote, sola. Alguien que entra, encuentra tu teléfono y llama, cuenta como rebote. Es tu mejor visita del día.
  • Los seguidores. No pagan facturas y no son tuyos: son de la plataforma.

Cómo empezar esta semana

  1. Define qué cuenta como contacto: un formulario enviado, un clic en el teléfono, un mensaje.
  2. Mide solo eso y las páginas de entrada, durante un mes, sin tocar nada más.
  3. Al mes, mira las cinco páginas más visitadas y comprueba si cada una termina invitando a hacer algo concreto. Casi siempre, dos o tres no terminan en nada.
  4. Arregla esas y vuelve a mirar. Eso es todo el ciclo.

Si esto es tu caso

Montamos medición que responde a estas cuatro preguntas y no pide consentimiento porque no lo necesita: marketing digital. Si lo que hace falta antes es que la página exista o esté ordenada, eso es diseño web, y lo tratamos en cuánto cuesta una web para empresa. Si el dato que quieres no es de la web sino del negocio, va por análisis de datos y BI.

Somos Mindset & Code: automatización, datos y desarrollo para pymes y autónomos. Aplicamos en nuestra web exactamente lo que contamos aquí, y por eso podemos enseñarlo en lugar de citarlo. Puedes ver qué hacemos y a qué precio.

Fuentes: Agencia Española de Protección de Datos, guía sobre el uso de cookies y supuestos exceptuados del consentimiento; Ley 34/2002 (LSSI), artículo 22.2. Guía informativa.