Qué páginas necesita la web de una empresa de servicios

Qué páginas necesita la web de una empresa de servicios

Ni cinco ni cincuenta: las que responden a las preguntas que alguien se hace antes de contratarte. La estructura mínima que funciona, qué va en cada página y los tres errores que hacen que la gente se vaya.

· Diseño web y e-commerce

La pregunta suele llegar formulada como «¿cuántas páginas hacemos?», y así no tiene respuesta. La forma útil de plantearla es: ¿qué se pregunta alguien antes de contratar un servicio como el tuyo, y qué página responde a cada una de esas preguntas?

Las preguntas son casi siempre las mismas seis. De ahí sale la estructura.

La estructura mínima que funciona

1. Inicio — «¿esto es para mí?»

Tiene un solo trabajo: que alguien que aterriza de un buscador entienda en cinco segundos qué haces, para quién y qué hacer ahora. Nada más.

El error universal: abrir con una frase sobre la empresa («somos una consultora con vocación de excelencia») en lugar de con el problema del visitante. A nadie le importa tu vocación antes de saber si resuelves su problema.

2. Una página por servicio — «¿hacéis exactamente lo mío?»

Una sola página que enumere todos los servicios no posiciona ni convence. Una página por servicio, con la búsqueda concreta que hace la gente como título, es lo que aparece en los buscadores y lo que responde a la duda real.

Cada una debe decir: qué incluye, qué no incluye, cómo se trabaja, cuánto cuesta o de qué depende, y qué hacer para empezar.

3. Precios — «¿me lo puedo permitir?»

Es la página que más se evita y la que más filtra. Publicar precios —o al menos rangos y de qué dependen— hace tres cosas a la vez: responde a la pregunta que todo el mundo tiene, ahorra reuniones con quien no puede pagarlo y transmite que no hay sorpresas.

Quien no publica nada obliga al visitante a pedir presupuesto para saber si está en su liga. Muchos no lo piden: se van a la siguiente web.

4. Casos o ejemplos — «¿esto le ha funcionado a alguien?»

Con datos concretos si los tienes, y siempre con el consentimiento del cliente si aparece identificado. Un caso con cifras convence más que diez adjetivos.

5. Quiénes somos — «¿quién hay detrás?»

En servicios profesionales, esta página se visita mucho más de lo que la gente cree. Con nombres, caras y experiencia real. Una página «sobre nosotros» sin una sola persona identificable genera desconfianza en un sector donde se contrata a personas.

6. Contacto — «¿cómo empiezo?»

Con varias vías —formulario, correo, teléfono, mensajería—, el horario real y un compromiso de plazo de respuesta. Y con el formulario más corto posible: cada campo extra reduce el número de personas que lo envían.

Lo que hay que añadir sí o sí

  • Textos legales: aviso legal, política de privacidad y, si vendes, condiciones de contratación. No es opcional en ninguno de los dos países.
  • Preguntas frecuentes, si te repiten las mismas dudas. Es la página más rentable de escribir: se hace una vez y ahorra correos durante años.
  • Blog, si vas a mantenerlo. Un blog con tres entradas de hace dos años resta credibilidad en lugar de sumarla. Mejor no tenerlo que tenerlo abandonado.

Los tres errores que hacen que la gente se vaya

1. Hablar de ti en lugar de su problema. Prueba objetiva: cuenta cuántas veces aparecen «nosotros», «nuestra empresa» y «ofrecemos» en tu página de inicio, y cuántas veces aparece el problema del cliente. Si gana la primera columna, hay trabajo.

2. No decir qué hacer ahora. Cada página tiene que terminar con una acción clara y una sola. Tres botones que compiten equivalen a ninguno.

3. Que el móvil sea una versión encogida. La mayoría de tus visitantes llegan por móvil. Si el teléfono no se pulsa con el pulgar, si el texto obliga a ampliar o si el formulario no cabe, la web no funciona por mucho que se vea bien en tu pantalla.

Cuántas páginas, entonces

Para una empresa de servicios con cuatro líneas de trabajo: inicio, cuatro páginas de servicio, precios, casos, quiénes somos, contacto y legales. Alrededor de diez, todas con un trabajo asignado.

Y a partir de ahí, se crece por contenido —artículos que responden a lo que busca tu cliente—, no añadiendo secciones al menú. Un menú de doce entradas no ayuda a nadie a decidir.

Si esto es tu caso

Esta estructura, con los textos escritos para que respondan a lo que se pregunta tu cliente, es web y tienda online. Lo que cuesta y de qué depende está en cuánto cuesta una web para empresa; que además te encuentren, en SEO local; y que cargue rápido, en tu web va lenta.

Si ya tienes web y lo que quieres saber es cuáles de estas páginas te faltan, eso lo dice la revisión de tu web; y que no se quede vieja, tu web al día.

Somos Mindset & Code: automatización, datos y desarrollo para pymes y autónomos. Nuestra propia web sigue esta estructura y los precios están publicados uno a uno: preferimos que los compares antes de hablar con nosotros. Puedes verlo en qué hacemos y a qué precio,.

Guía informativa. Los textos legales obligatorios dependen de la jurisdicción y de si la web vende o solo informa.