Textos legales de una web: qué necesitas de verdad en España y en Chile

Textos legales de una web: qué necesitas de verdad en España y en Chile

Aviso legal, privacidad, cookies y condiciones de contratación: cuáles obligan, qué debe decir cada uno y por qué copiar los de otra web es el error que convierte un trámite en un problema.

· Cumplimiento de IA y datos

Los textos legales de una web se resuelven casi siempre igual: copiando los de otra empresa parecida y cambiando el nombre. Es rápido, y es exactamente lo que convierte un trámite sencillo en un problema — porque esos textos describen tratamientos que no haces y omiten los que sí haces.

Vamos con lo que obliga de verdad y con lo que debe decir cada uno.

1. Aviso legal — quién está detrás de la web

En España, la Ley de servicios de la sociedad de la información obliga a los prestadores a mostrar de forma permanente, fácil, directa y gratuita: denominación, domicilio, correo electrónico y otros datos de contacto, datos de inscripción registral cuando proceda, número de identificación fiscal, y —si la actividad está sujeta a autorización o es profesión regulada— los datos correspondientes al colegio, título y normas profesionales.

Este último punto tiene una lectura importante: no se pueden exhibir títulos o colegiaciones que no se tienen. Atribuirse una condición profesional que no corresponde no es un adorno del aviso legal: es publicidad engañosa y, según el caso, intrusismo.

2. Política de privacidad — qué haces con los datos

Obligatoria en cuanto recojas cualquier dato personal, y un formulario de contacto ya lo es. Debe informar de:

  • Quién es el responsable y cómo contactar.
  • Para qué se usan los datos y con qué base legal cada finalidad.
  • A quién se comunican o ceden, incluidos proveedores tecnológicos.
  • Si hay transferencias internacionales y con qué garantía.
  • Cuánto tiempo se conservan.
  • Los derechos del interesado y cómo ejercerlos, incluida la reclamación ante la autoridad de control.

La prueba de honestidad de una política de privacidad es sencilla: léela y comprueba si describe lo que realmente haces. Si menciona herramientas que no usas, o promete borrados que nadie ejecuta, el documento está describiendo a otra empresa. Y una política que promete lo que no se cumple es peor que no tenerla, porque documenta el incumplimiento.

3. Política de cookies — solo si pones cookies

Aquí hay que ser preciso, porque circula mucha confusión.

El consentimiento se exige para las cookies y tecnologías similares no exceptuadas. Están exceptuadas las estrictamente necesarias para prestar el servicio solicitado por el usuario. Las de análisis y las publicitarias, no.

Consecuencia poco conocida: una web que no instala ninguna cookie no necesita banner ni política de cookies. Es perfectamente posible y, para una web corporativa, muchas veces preferible: se puede medir el tráfico con métodos que no requieren consentimiento. Lo contamos en qué medir sin instalar cookies.

Y si sí las pones, dos reglas que se incumplen mucho: rechazar tiene que ser tan fácil como aceptar, y las cookies no exceptuadas no se cargan antes de que el usuario acepte. Un banner que ya ha cargado los rastreadores mientras pregunta no cumple nada.

4. Condiciones de contratación — si vendes

Obligatorias si hay compra en línea. Deben cubrir: identificación del vendedor, características y precio final con impuestos, gastos de envío, formas de pago, plazos de entrega, y el régimen de desistimiento o retracto con su plazo y su formulario.

Aquí España y Chile difieren y conviene no mezclarlos:

  • En España, el consumidor dispone con carácter general de 14 días naturales de desistimiento en la contratación a distancia, con excepciones tasadas.
  • En Chile, el derecho a retracto en contratos electrónicos es de 10 días desde la recepción del producto o la contratación del servicio y antes de la prestación del mismo, y el proveedor puede excluirlo expresamente informándolo de forma destacada antes de contratar. Además, si no se envía la confirmación escrita del contrato, ese plazo se extiende a 90 días.

Copiar las condiciones de una tienda española para una chilena, o al revés, produce un documento que promete lo que no corresponde — y lo prometido en la web es exigible.

Los cuatro errores más frecuentes

  1. Copiar y pegar. Aparecen datos de otra empresa, tratamientos inexistentes y jurisdicciones equivocadas.
  2. Política de cookies sin cookies, o banner que carga antes de preguntar.
  3. Plazos de conservación en blanco o «el tiempo necesario», que no informa de nada.
  4. Textos que no se revisan cuando cambian las herramientas. Cambias de proveedor de correo o añades una pasarela de pago y el documento se queda desactualizado.

Cómo hacerlo bien en una tarde

  1. Haz el inventario de qué datos recoges y con qué herramientas. Es el mismo ejercicio del registro de tratamientos: cómo hacer el RAT.
  2. Escribe la política a partir de ese inventario, no de una plantilla.
  3. Decide si necesitas cookies. Si no, quita el banner y la política.
  4. Ajusta las condiciones a la jurisdicción donde vendes.
  5. Pon una revisión anual en el calendario, y otra cada vez que cambies de herramienta.

Si esto es tu caso

Los textos escritos a partir de lo que realmente haces —no de una plantilla— son cumplimiento de IA y datos. La web sobre la que van está en web y tienda online.

Somos Mindset & Code: automatización, datos y desarrollo para pymes y autónomos. Montamos el lado técnico de vender fuera: el catálogo, los impuestos por país en la tienda y el volcado a tu programa de gestión. Puedes ver qué hacemos y a qué precio.

Fuentes: Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información, artículos 10 y 22.2; Reglamento (UE) 2016/679, artículos 13 y 14; Real Decreto Legislativo 1/2007, texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, derecho de desistimiento; Ley 19.496 de Chile, artículos 3 bis y 12 A; AEPD, guía sobre el uso de cookies. Guía informativa, no sustituye asesoramiento jurídico.