Escáner de vulnerabilidades

Simula un escaneo de puertos y convierte los abiertos en hallazgos priorizados, con su severidad y su mitigación.

Seguridad · Python · Demo navegable

El problema

No se puede proteger lo que no se sabe que está expuesto. La gestión de vulnerabilidades empieza por el inventario —qué puertos están abiertos y qué servicio corre en cada uno— y sigue por lo que casi nadie entrega: el orden en que hay que arreglarlo.

Qué hace

  • Recorre un conjunto de puertos habituales y devuelve los abiertos con su servicio.
  • Asocia cada puerto abierto a su riesgo conocido: credenciales en claro en FTP, acceso remoto sin cifrar en Telnet, HTTP sin HTTPS, administración expuesta.
  • Exporta un informe estructurado en JSON con los hallazgos y la mitigación recomendada para cada uno.
  • El escaneo es simulado: no genera tráfico de red, así que se puede ejecutar en cualquier sitio sin tocar sistemas ajenos.

Lo que se decidió al construirlo

El escaneo es una simulación, y se dice en la primera línea
No sale un solo paquete de la máquina: un puerto se declara abierto tirando de un generador con semilla fija. Está declarado en el código, en el manual y en la propia pantalla, porque enseñar un informe de puertos abiertos sin decir que es ficticio sería otra cosa muy distinta.
Las reglas son una tabla, no una cadena de condiciones
Cada regla declara qué puertos tienen que estar abiertos y cuáles cerrados para dispararse. Así, añadir un servicio es añadir una fila y el informe no se puede separar del catálogo. Con una cadena de condiciones, la regla nueva se olvida en el informe y nadie se entera.
El resumen nombra el peor hallazgo real
El resumen ejecutivo señalaba siempre el mismo servicio como el riesgo principal, incluso en ejecuciones donde ese puerto salía cerrado. Ahora sale del hallazgo que de verdad encabeza la lista. Un informe que nombra un riesgo que el escaneo no encontró es peor que no tener informe: es la única línea que un equipo de operaciones lee.
Un puerto cerrado también se publica
El informe lista los ocho puertos del catálogo con su veredicto, no solo los abiertos. Sin los cerrados solo se ve la mitad de lo que se comprobó, y quien lee no puede distinguir un puerto que está bien de un puerto que nadie miró.

Hasta dónde llega

  • No escanea nada. El resultado de cada puerto se sortea con una semilla fija y la dirección objetivo es privada y ficticia: es una pieza didáctica sobre cómo se prioriza y se comunica un hallazgo, no una herramienta de auditoría.
  • No hay base de datos de vulnerabilidades ni puntuación estándar. Las cuatro severidades son etiquetas escritas a mano en cada regla, ordenadas entre sí.
  • No identifica servicios ni versiones. Si el puerto veintidós sale abierto, el informe dice que es acceso remoto porque así se llama en la tabla, no porque se haya hablado con nada.
  • El catálogo es cerrado: ocho puertos y seis reglas. No hay descubrimiento de equipos, ni rangos, ni protocolo sin conexión.

Construido con

  • Python

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